Mónica
Inicio/Mónica
Puedes tener
la vida que quieras

·     ¿Quién es Mónica Gijón?     ·

¿No sería increíble si llamáramos ¨Desafío¨ el estar en una relación tóxica?
¿No crees que en verdad ¡es lo que es! Un ¨Desafío¨?

¿No es así?

Bien: Yo tuve el desafío de pasar por la relación más tormentosa que jamás había tenido.
Y paradójicamente en la que más había amado.

Sufrí años de maltratos físicos y psicológicos. Sin embargo me negaba a renunciar a él. ¡¨Él era mi vida¨! Arreglarlo con él se convirtió en el centro de toda mi atención. Quería y deseaba que todo volviera a ser como al principio. Un principio muy corto de felicidad. Fui capaz de perseguir cada gesto que hacía su mirada. Y de controlar cada movimiento de cabeza. ¡Ya estaba sumergida emocionalmente y físicamente con él!

En una ocasión me encontré a punto de llamar a la policía de la paliza que me había dado. Pero pensé; ¨¡no! No quiero que él se enfade. Se enfadará muchísimo más. No quiero ni imaginar cómo se pondría.¨

Nunca lo hice.

¡Sólo una vez! Sí, solo una vez pasó esa idea por mis pensamientos. Tenía más peso pensar en cómo se sentiría él. En cuál sería su reacción.

Cuando yo perdía las fuerzas entonces venía él. Se daba cuenta de que tal vez tiraría la toalla y como eso él no lo podía permitir me paraba justo a tiempo de que la tirara. Y entonces me prestaba atención. Me decía que me quería. Que yo no veía las cosas como en realidad eran. Que yo estaba exagerando. Que yo era muy negativa para poder ver que él me amaba. Me prometía que estaría por mí como al principio…

Rompíamos la relación muy, muy a menudo y en una de esas rupturas…

¡Toque fondo! No le encontraba sentido a seguir viviendo. Mi estado de constante preocupación me consumía. La idea de vivir en mi cabeza para siempre cada vez se hacía más insostenible ¿Cómo haré para sobrellevar mis días? No seré capaz de aguantarlo. La ansiedad y desesperación, una constante en mi vida. Y me derrumbé por completo. ¡Y quise quitarme la vida! Ni con él, ni sin él.

No sé si perdí el valor para suicidarme o si gané las fuerzas para no hacerlo. Pero no me suicidé. ¡Hice otra cosa! ¡Me estaban ayudando! Nunca hubiera podido hacerlo sola. No lo podía ver, pero alguien y/o algo me ayudaban.

A la edad de 14 años leí mi primer libro de auto ayuda.
Desde ese momento empezó mi fascinación por este tipo de lecturas.

Por desgracia o por destino abandoné la lectura durante muchos.
Hasta el momento que: ¨ ¡Hice otra cosa!¨ Volví a retomar la lectura.

Me encontraba buscando alivio. Sentido a mi propio infierno. ¡Y sí, encontré lo que buscaba! ¡Y me gustó! Y luego otro y otro y otro y otro. Habré leído cientos de libros. Un promedio de un libro a la semana.

Me inspiraron. Me ayudaron. Me instruyeron cuando más lo necesitaba. ¡Y no solo eso! Me adentré profundamente en el mundo de la autoayuda. Escuchaba audios. Veía vídeos. Iba a conferencias. Iba a eventos. Me gasté miles y miles de euros en mi formación. No me encontraba por aquellos tiempos en mi mejor lugar económico. Pero me las ingeniaba. TODO lo destinaba a mi máxima prioridad, formarme.

Durante todo este tiempo me he formado con mentores reconocidos mundialmente en el crecimiento personal. Me metí de lleno en este mundo, en el cuál hoy continúo creciendo y aprendiendo cada día más.

Aquí he encontrado mi pasión y he logrado salir adelante. ¡No! No solo salir adelante. He conseguido tener la vida que siempre había deseado. He pasado de una vida de desesperación a ser una persona feliz y sobre todo en paz conmigo misma y con mí alrededor.

¡He conseguido crear la vida que quería!
Por eso Sé que tú también puedes.

Quizás no eres consciente de ello, todavía.

Reuní las herramientas necesarias para poder poner fin a aquella situación. Y decidí enterrar la historia. Quise olvidarla. La rechacé. La ignoré. Y no podía entender por qué para donde quiera que mirara la vida me ponía delante una imagen, situación, una palabra o una noticia de alguna mujer que estaba pasando por la misma situación que yo había pasado.

El corazón me daba un vuelco. Se me salía del pecho. ¡Los pelos se me ponían de punta! Las imágenes se me repetían. Las vi tiradas en el suelo y con la cara golpeada y en sus oídos palabras que la llamaban: ¨puta, no vales nada…¨

Empecé a comprender que simplemente no podía olvidarlo y seguir adelante.

¿Por qué siempre mis oídos buscaban la palabra mujer maltratada, que tanto había odiado?

¿Por qué cada noticia se me quedaba clavada en el corazón como si de alfileres se trataran?

¡Entonces tomé una decisión! Me hice dueña de mi historia y por eso escribo el final. Todo en el Universo es energía y la energía no se destruye, ¡se transforma! Y el final de mi historia es ayudar con ella.

La tomé. La estudié. Y la integré para ayudar a otras personas. Comparto en este libro todas las herramientas que a mí me ayudaron a salir adelante. Comprendí que esto era lo que mi voz interior me decía que debía hacer.

¡No debía quedarse en mí todo lo que sé!

Con la escritura de la trilogía he tenido que superar el miedo al qué dirán. A que sepan mi historia. Una historia de malos tratos y vejaciones. He tenido o he querido superar el miedo o la molestia a que me vuelvan a preguntar otra vez: ¿por qué has aguantado tanto tiempo? Tantas veces esta pregunta, que pasó de molestarme a preguntármela yo a mí misma. ¿Por qué lo he aguantado? Y aquí está la respuesta.

Mi historia no tiene que ser exactamente igual a la tuya. Puede que seas un familiar que quiera ayudar o que te encuentres en que quieres aportar tu granito de arena para sanar el mundo. ¡O puedes que seas tú mi querida mujer! No somos diferentes. Y si yo he conseguido salir de ahí, tú también puedes. Y no solo he conseguido salir de ahí, sino que soy la mejor versión de mi misma de todos los tiempos. Y es lo que quiero hacer contigo. ¿Puedes imaginarlo?

¡Dentro de ti está esa mujer esperando a ser descubierta!

Mi inspiración eres tú. Y puede que hoy te parezca imposible. Me lo llegan a decir a mi cuando me encontraba en el agujero, que hoy estaría aquí tan plena y hubiera dicho que era totalmente ¡Imposible! Hoy me río de eso.

No subestimes el poder de tu ser y lo que tu ser puede hacer contigo.
¡Aliméntalo!

·     En Mis Libros Puedes Aprender Más     ·

Cuando te toca empezar de zero

Volumen 1

Más información >

El ruido del espejo

Volumen 2

Más información >

Ámate más

Volumen 3

Más información >